Ciberseguridad el gran reto…
El país enfrenta diversos desafíos que requieren de políticas públicas permanentes y eficientes para contrarrestar factores de riesgo subyacentes como la pobreza, fallas en el sistema educativo, desigualdad, falta de oportunidades laborales y la desintegración del tejido social.
La inseguridad y la violencia forman parte de estos retos estructurales complejos y multicausales, caracterizados por un aumento significativo en la actividad criminal, impulsados por métodos tradicionales y el uso de tecnología avanzada, causando un severo daño socioeconómico a la sociedad. Estos factores son amenazas directas que afectan el desarrollo social, la estabilidad y la integridad de las personas.
Actualmente, la delincuencia se apoya de tácticas delictivas como la ciberdelincuencia para potenciar delitos tradicionales como el robo, la extorsión y el fraude.
La cibercriminalidad entrelaza la intercomunicación entre la tecnología, el crimen y la sociedad. El ciberespacio se utiliza como medio para delinquir y causar daño, debido al anonimato, la velocidad y la falta de fronteras físicas.
Los ciberdelincuentes están utilizando herramientas tecnológicas de vanguardia para delinquir, lo que representa un mayor nivel de amenaza para la población en general.
La ciberdelincuencia perjudica a personas, empresas, instituciones o gobiernos con fines lucrativos, políticos o personales.
El uso de la inteligencia artificial por parte de los ciberdelincuentes para ejecutar ataques va en aumento, principalmente para cometer secuestro de datos (ransomware) y robo de información con fines de extorsión a empresas y usuarios.
La creciente dependencia tecnológica, la falta de cultura en ciberseguridad y las nuevas herramientas hacen vulnerable a la sociedad ante las amenazas potenciales de la delincuencia.
Los delitos digitales van en aumento, algunos tipos de ciber delitos son: fraude por correo electrónico, Phishing Suplantación de Identidad, ciberterrorismo, robo, piratería informática, entre otros.
La falta de precaución al publicar datos personales (nombres, teléfonos, direcciones) facilita a que los delincuentes roben identidades para cometer fraudes, abrir cuentas falsas o realizar transacciones no autorizadas.
La ciberseguridad requiere la atención de todos los usuarios conectados a la red o internet para proteger su información personal, equipos, redes informáticas, aplicaciones de software o sistemas críticos de las diversos riesgos y amenazas digitales a los que se encuentran expuestos cotidianamente por los delincuentes cibernéticos.
De acuerdo con la publicación del INEGI de resultados de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025, destaca el porcentaje de personas de 6 años y más usuarias de internet que pasó de 57.4 millones en 2015 a 86.1 millones de personas en 2025. Cifra que representó un cambio de 61.4 millones de personas a 104.9 millones.
En 2025 hubo 103.2 millones de personas usuarias de teléfono celular, lo que representó 84.6 % de la población.
Asimismo, a través del reporte del Módulo Sobre Ciberacoso (MOCIBA) del INEGI, informó que en 2025 se estimó que la población de 12 años y más fue de 109.5 millones de personas. De ese total, entre mayo y octubre de 2025, 94.9 millones de personas (86.7 %) utilizaron internet en cualquier dispositivo.
El 20.4 % vivió alguna situación de ciberacoso, porcentaje que representó el 19.4 millones de personas. En promedio, la población que vivió ciberacoso utilizó internet durante 5.6 horas al día.
A nivel nacional, la población de 12 años y más que experimentó alguna situación de ciberacoso, 41.5 % sufrió acoso mediante WhatsApp. Siguieron llamadas de teléfono celular y Facebook, con 36.5 y 29.7 %, respectivamente.
El 37.2 % de la población de 12 años y más que vivió ciberacoso durante los últimos 12 meses manifestó haber sido contactada mediante identidades falsas. El 32.7 % recibió mensajes ofensivos y 24.1 %, llamadas ofensivas.
En la población de mujeres usuarias, se estima que 21.5 % fue víctima de ciberacoso, mientras que para la de hombres usuarios fue de 19.2 por ciento.
Durante 2025, 61.1 % de la población de 12 años y más víctima de ciberacoso desconocía a la persona acosadora, 24.2 % identificó a personas conocidas y 14.7 % señaló haber sufrido ciberacoso tanto de personas conocidas como desconocidas.
Los hombres fueron identificados como los principales agresores por la población de 12 años y más que fue víctima de ciberacoso y que pudo identificar el sexo de la persona agresora. El 57.2 % de las mujeres víctimas y 61.1 % de los hombres víctimas manifestaron haber sido agredidas solo por hombres.
La mayor prevalencia de ciberacoso se registró en los estados de Durango con 24.5 por ciento; Jalisco con 24.4 %; Ciudad de México y Oaxaca con 23.8 % en ambos casos.
Las entidades con menor prevalencia fueron Sonora con 14.7 %; Sinaloa con 15.5 % y Coahuila con 15.6 por ciento.
El país requiere urgentemente legislar en materia de ciberseguridad y regular el correcto uso de la Inteligencia Artificial y plataformas digitales para otorgar seguridad y protección a la infraestructura crítica y a los datos sensibles de la población.
Las instituciones de seguridad deben de trabajar con modelos de inteligencia operativa eficaces que logren desarticular redes criminales, combatir delitos de alto impacto y reducir la impunidad.
Las políticas públicas deben priorizar el crecimiento económico inclusivo, la igualdad de género y una infraestructura social eficiente para mitigar la pobreza, la marginación y falta de oportunidades.
La seguridad personal tiene que ser activa y permanente, nuestros equipos tecnológicos y el acceso de información deben de comprender etapas de prevención, protección, detección y respuesta ante riesgos y amenazas.
Un gran sector de la población registra un bajo nivel cultural en materia de ciberseguridad, lo que los hace vulnerables a ser víctimas de la delincuencia, provocando que la falta de protección de sus dispositivos conlleve a pérdidas económicas, robo de identidad y el cifrado de datos personales, empresariales o gubernamentales.
La seguridad cibernética es una necesidad esencial que obliga a los usuarios a proteger sus datos confidenciales en dispositivos de comunicación, trabajo y entretenimiento para salvaguardar la información financiera y personal.
Hoy en día, existe una marcada y significativa diferencia entre la digitalización y la cultura preventiva en la sociedad, lo que provoca que los internautas o cibernautas estén cada vez más expuestos a los ciberdelincuentes.
Y Usted, ¿qué opina?
Así las cosas.
Nos vemos en la próxima…
Carlos Álvarez
Analista y Auditor. Consultor Externo. Certificado ante el Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE).
Libros publicados: “El Tamaulipas y el México que Anhelan los Jóvenes para el Siglo XXI”, “El Gran Juicio” y “El Lago Encantado y el Maravilloso Pueblo Azteca”. Escribe en varios medios de comunicación del Estado.
Para que HOYTamaulipas siga ofreciendo información gratuita, te necesitamos. Te elegimos a TI. Contribuye con nosotros. DA CLIC AQUÍ